La Giralda

La Giralda es, sin duda, un símbolo en Sevilla.
Con una altura de 97,5 metros, hubo un día en el que fue la torre más alta del mundo. Pegada a ella, la Catedral de Sevilla, construída sobre los restos de la antigua mezquita de la que la Giralda era su minarete.
La torre se ha construído en diferentes momentos de la historia. La primera parte fue levantada en 1184 a las órdenes del emperador marroquí Abu Yacub Yusuf, empleándose para sus cimientos piedras de monumentos romanos y con una rampa para ascender a la parte superior, por la que se subía a caballo.
Sobre esta antigua torre, se añadió en el XVI el campanario, demás adornos y, encima de todo, una estatua de una mujer con vestiduras romanas, adquiriendo así su forma definitiva.
De esta estatua deriva el nombre de la torre, ya que se trata de una veleta. Como la veleta gira, la estatua tomó el nombre de Giralda (la que gira), y posteriormente, toda la torre acabó conociéndose por ese nombre. En ese momento, la veleta pasó a llamarse Giraldillo.
Si visitas la ciudad, vale la pena subir hasta su parte superior, pues las vistas son espectaculares (aunque prepárate para subir las 35 rampas).
El precio de la entrada a la Catedral y la Giralda es de 7,50€, con precio especial de 2€ para estudiantes y pensionistas, y gratuita para desempleados, discapacitados, menores de 16 años y sevillanos.
El horario de invierno es de lunes a sábado de 11:00 a 17:00 y los domingos de 14:30 a 18:00. Y el de verano de lunes a sábado de 9:30 a 16:00 y los domingos de 14:30 a 18:00.


