Los delantales con volantes y lunares que llenan de color los souvenirs de la ciudad, aportan alegría a las calles y resultan una buena opción de regalo para tus familiares y amigos.
El barrio de Santa Cruz es, sin duda, uno de los lugares con más encanto de Sevilla. Pasear por sus calles empedradas, entre naranjos y casas blancas, resulta un lujo dentro del casco urbano de la ciudad.
Hasta el 29 de junio podrás disfrutar en Sevilla de la exposición organizada por Bancaja que agrupa un total de catorce grandes obras encargadas al pintor valenciano a principios del siglo XX por la Hispanic Society de Nueva York.
Los catorce paneles representan regiones españolas: Los Nazarenos de Sevilla, La Jota de Aragón, La fiesta del pan de Castilla, La Romería de Galicia, Los bolos de Guipúzcoa, El pescado de Cataluña o Las grupas de Valencia, son algunos de los temas cotidianos y característicos de cada lugar que retrata Sorolla. El panel más grande es el de Castilla. Con catorce metros de longitud, está formado por un total de siete lienzos.
Podrás ver las obras en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, de martes a sábado de 9 a 21h (última entrada a las 20h) y los domingos y festivos de 9 a 15h. Los lunes permanecerá cerrada.
La exposición es una gran ocasión para acercarte a la obra del pintor y seguro que no te defraudará.
La Torre del Oro fue construida en el siglo XIII por orden del último gobernador almohade Ibn Uhla con fines militares. Su nombre se debe a los azulejos con reflejos dorados que la recubrían inicialmente.
Tiene planta de doce lados y su diseño está basado en la Torre de Espantaperros de Badajoz. El último cuerpo circular de la torre fue añadido por Sebastián Van der Borcht en 1760.
La Torre del Oro se unía por una fuerte cadena que cruzaba el río y la unía con otra torre que existía en la otra orilla, la Torre de la Plata y, de esta manera, la entrada del puerto quedaba protegida. En la Edad Media, sirvió de prisión y de lugar para guardar los tesoros traídos por la flota de Indias. Actualmente, es un Museo Naval, mostrando con cartas marinas, maquetas y otros documentos históricos la historia naval de la ciudad.
La torre ha estado en peligro de desaparición en varias ocasiones. La primera de ellas, un terremoto unido a la intención posterior de demolición por parte del Marqués de Monte Real, en 1755. La segunda, durante la Revolución de 1868 en la que se puso a la venta para aprovechar sus materiales. En ambas ocasiones, fueron los hispalenses los que la defendieron y consiguieran que podamos disfrutar de ella hoy en día.
Puede visitarse de martes a viernes de 10:00 a 14:00 horas y los sábados y domingos de 11:00 a 14:00. El precio de la entrada es de 1€. Los martes la entrada es gratuita.
La Feria de Abril nació en 1846 como feria de ganado. Desde entonces, se ha convertido en una de las fiestas más emblemáticas de Sevilla.
La primera noche se realiza el alumbrado de las miles de bombillas de la portada. Es el "lunes del alumbrao".
Durante una semana el "pescaíto", la manzanilla, los carruajes de caballos y los volantes de colores se mezclan a ritmo de sevillanas.
Existen más de 1.000 casetas en total, y aunque muchas de ellas son privadas, hay otras muchas que son públicas y de acceso libre. Aún así, no va mal conocer a algún sevillano o sevillana que nos pueda obsequiar con alguna invitación.
Aquí os dejo un bonito montaje de fotografías de la fiesta. Espero que os guste.
Si estás pensando viajar a Sevilla y quieres buscar un hotel con encanto, desde una casa Palacio, a una antigua sacristía convertida en hotel, o simplemente un hotel céntrico donde disfrutar de la ciudad, existe una web que está empezando y que promete ser interesante sobre los hoteles que encontrarás y sus ofertas.
La Plaza de España es, sin duda, uno de los lugares emblemáticos de Sevilla. Está situada dentro del Parque de María Luisa.
Diseñada por el arquitecto Aníbal González, fue inaugurada en 1929 para la Exposición Iberoamericana, aunque fue Vicente Traver quien finalizó el proyecto.
Hasta mil hombres llegaron a trabajar en la construcción de sus 50000 metros cuadrados, de los que 19000 son edificados y los restantes de espacio libre. Su forma es semicircular, con 200 metros de diámetro.
Simboliza el abrazo de España y sus colonias. Está orientada al río Guadalquivir, como camino a seguir para llegar a América.
Con un toque renacentista y barroco en sus torres, los materiales que predominan son el ladrillo, el mármol y la cerámica.
En el centro, una fuente también de Vicente Traver, con una canal cruzado por cuatro puentes. Estos puentes del centro representan los cuatro antiguos reinos de España.
A su alrededor, bancos y ornamentos de azulejo aluden las 48 provincias españolas ordenadas alfabéticamente.
La plaza ha sido escenario de diferentes películas. Además de aparecer en Lawrence de Arabia, ha sido el palacio de la ciudad de Theed en Naboo en el Episodio II de La Guerra de las Galaxias. Anakin Skywalker y Padmé Amidala pasearon su amor por ella.
La entrada a la plaza es libre, aunque tiene hora de cierre, las 22h.
Con una altura de 97,5 metros, hubo un día en el que fue la torre más alta del mundo. Pegada a ella, la Catedral de Sevilla, construída sobre los restos de la antigua mezquita de la que la Giralda era su minarete.
La torre se ha construído en diferentes momentos de la historia. La primera parte fue levantada en 1184 a las órdenes del emperador marroquí Abu Yacub Yusuf, empleándose para sus cimientos piedras de monumentos romanos y con una rampa para ascender a la parte superior, por la que se subía a caballo.
Sobre esta antigua torre, se añadió en el XVI el campanario, demás adornos y, encima de todo, una estatua de una mujer con vestiduras romanas, adquiriendo así su forma definitiva.
De esta estatua deriva el nombre de la torre, ya que se trata de una veleta. Como la veleta gira, la estatua tomó el nombre de Giralda (la que gira), y posteriormente, toda la torre acabó conociéndose por ese nombre. En ese momento, la veleta pasó a llamarse Giraldillo.
Si visitas la ciudad, vale la pena subir hasta su parte superior, pues las vistas son espectaculares (aunque prepárate para subir las 35 rampas).
El precio de la entrada a la Catedral y la Giralda es de 7,50€, con precio especial de 2€ para estudiantes y pensionistas, y gratuita para desempleados, discapacitados, menores de 16 años y sevillanos.
El horario de invierno es de lunes a sábado de 11:00 a 17:00 y los domingos de 14:30 a 18:00. Y el de verano de lunes a sábado de 9:30 a 16:00 y los domingos de 14:30 a 18:00.
En Sevilla son abundantes los bares típicos y con encanto, pero si existe uno que resulta de un encanto especial, ese es Casa Anselma.
Se trata de un local muy rociero, rodeado de fotos y carteles taurinos y con la Virgen, a la luz de unas bombillas, presidiendo el espectáculo.
Baile, cante y música en un ambiente de fiesta preceden el plato fuerte de la noche, la Salve Rociera que canta la protagonista, la Anselma, más conocida en Sevilla que la Macarena según dicen algunos sevillanos.
Y es que en este lugar se pueden encontrar, disfrutando del ambiente, las mayores celebridades del país.
Un lugar auténtico que, si viajas a Sevilla, no te puedes perder.
La entrada es gratuíta y las consumiciones no son demasiado caras.
En la barrio de Triana, lo encontrarás en la calle Pagés del Corro 49. El horario es de 20h a 1h, aunque no es raro que se abra más tarde. Cierran los domingos.
En estos días de diciembre, las ciudades se visten de Navidad, y si hay una que lo hace de una manera especial, ésa es Sevilla.
Durante esta época, los naranjos de las calles son adornados con luces azules que constrastan con el resplandor de la Giralda, otorgando a la ciudad un carácter casi mágico, y desde luego, muy romántico.